Uno de los tópicos en el
debate actual sobre
la ciencia y la
tecnología consiste en determinar que tanto han servido para configurar a las
sociedades modernas y trasformar a las tradicionales. Los progresos científicos como también tecnológicos han modificado radicalmente la relación del
hombre con la
naturaleza y la interacción entre los seres vivos. Hoy en día la
ciencia y la tecnología calan los niveles más altos en la
sociedad actual.
La
ciencia y la tecnología no se pueden estudiar fuera del contexto social en el que se manifiestan. Entre
la ciencia y la tecnología existe un claro
estado de simbiosis; en otras palabras, conviven en beneficio mutuo. Aunque el efecto de ambas actuando conjuntamente es infinitamente superior a la suma de los efectos de cada una actuando por separado.
Y, sin embargo, ante estos progresos que no podían ni siquiera imaginar los autopistas del pasado, empiezan a surgir preguntas cada vez más serias sobre el lugar que incumbe la ciencia y la tecnología en nuestra
sociedad; y además con una constancia tal que no se pueden ignoras tales
problemas. Leí una frase escrita por Albert Camus, la cual me llamó mucho la atención, decía lo siguiente:
"El siglo XVII fue de las
matemáticas, el siglo XVIII el de las
ciencias físicas, el siglo XIX el de la
biología y nuestro siglo XX es el siglo del miedo".
¿Es cierto esto?, Podríamos decir que sí; ya que la ciencia y la tecnología han tenido tanto auge, tanto
desarrollo que hoy en día muchos temen que la ciencia y la tecnología lleguen a destruir el mundo. Muchas personas lo ven de la siguiente manera, ¿Cuantas personas han muerto en
accidentes automovilísticos?, Si la ciencia y la tecnología no los hubiesen creado no hubiesen ocurrido. Pero dejan atrás la otra cara de la moneda, ¿Cuantas personas se han salvado gracias al
transporte automovilístico? ¿Cuánto tardaríamos en trasladarnos de un lugar a otro?, Si no se hubiesen desarrollados estos
inventos. Lo que une a la ciencia y la tecnología con la sociedad son las necesidades y los deseos de la sociedad.
Son muchos los que consideran la ciencia como una amenaza y no solo en nuestros tiempos, sino desde hace muchos años, es el típico caso de Galileo quien fue condenado por el Papa, ya que este consideraba que su nuevo
método de considerar la verdad constituía un gran desafío a la
autoridad tradicional. Aunque muchos consideran que esto se debe a que la sociedad no tolera aquello sobre lo que no dispone
información o simplemente que no lo puede comprender.
Hoy en día, la tecnología es parte del
sistema de vida de todas las
sociedades. La ciencia y la tecnología se están sumando a la voluntad social y
política de las sociedades de controlar sus propios destinos, sus
medios y el
poder de hacerlo. La ciencia y la tecnología están proporcionando a la sociedad una amplia variedad de opciones en cuanto a lo que podría ser el destino de la humanidad.
Impacto de la tecnología en la sociedad
La tecnología se propone mejorar u optimizar nuestro
control del mundo real, para que responda de manera rápida y predecible a la voluntad o el capricho de la sociedad, aunque no siempre sea en su beneficio. La tecnología es también la provincia de la
industria y de
la empresa comercial; para nada sirve si sus
productos no responden a las necesidades de los consumidores.
Tradicionalmente la tecnología ha progresado por el
método empírico del tanteo. La tecnología ha
estado a la
vanguardia en muchos campos que posteriormente adquirieron una sólida base científica. Se dice que los efectos la tecnología constituyen un "impacto". La tecnología derrama sobre la sociedad sus efectos ramaficadores sobre las practicas sociales de la humanidad, así como sobre las nuevas cualidades del
conocimiento humano.
Desde los primeros tiempos de la
agricultura o desde fines de la Edad del
Hierro, la
cultura humana ha tenido una tecnología, es decir, la capacidad de modificar la
naturaleza en un grado u otro. Se considera que la tecnología proporciona estimables beneficios a corto plazo, aunque a largo plazo han engendrado graves
problemas sociales. Algunos autores consideran que los
problemas que ha generado la tecnología son indirectamente provocados por la ciencia, ya que si no contáramos con los avanzados conocimientos científicos, no tendríamos una tecnología tan adelantada.
Los beneficios que trae consigo la tecnología moderna son muy numerosos y ampliamente conocidos. Una mayor
productividad proporciona a la sociedad unos excedentes que permiten disponer de más
tiempo libre, dispensar la
educación y, de hecho, proseguir la propia labor científica. Todos nosotros necesitamos
alimentos, vivienda, ropa, etc. Cuando quedan satisfechas esas necesidades básicas y la tecnología empieza a proporcionar beneficios cada vez más triviales, es cuando surgen esencialmente los problemas.
Si consideramos la situación actual de los países desarrollados, vemos que la gente o parece más feliz que en el pasado, y a menudo tampoco tiene mejor
salud. Los desechos ambientales que produce la tecnología han creado nuevas formas de
enfermedades y fomentado otras. El propio trabajo es hoy más monótono y decepcionante. El ser humano necesita realizar algo que estimule su
cerebro, su capacidad
manual y también necesita variedad.
La
industria de base tecnológica ha dislocado
la familia. Por ejemplo, el hecho de tener que dedicar mucho
tiempo al
transporte separa a menudo a un padre de sus hijos. La sociedad tecnológica tiende también a separar a la madre del niño pequeño. La facilidad de las
comunicaciones incita a los hijos a irse muy lejos, y la
familia ampliada a dispersarse más. Además de todo esto, a consecuencia de todo esto, se debilita la transmisión cultural de las técnicas (por ejemplo, la cocina, la
educación de los niños, etc.) y los pedagogos tienen que intentar colmar esta laguna.
Normalmente, las sociedades están integradas por
grupos coherentes en las cuales se reconoce la
identidad personal y se ejercen presiones para coartar los actos antisociales. Si están demasiado aislados, estos
grupos se vuelven opresivos. En un primer momento, los efectos de la facilidad de las
comunicaciones parecen beneficiosos, porque liberan a la gente de las presiones locales, pero al persistir esta tendencia, se quedan a menudo aislados.
Es indudable que la tecnología ha servido para que las
guerras sean mucho más calamitosas todavía, ya que afectan a todo el mundo, y no solamente a los civiles sino también a los neutrales y a los pueblos primitivos. La
violencia y la
delincuencia también se deben simplemente a la tecnología; por lo que podríamos considerar la tecnología como uno de los problemas mas grandes de la sociedad actual, ya que la
delincuencia es uno de los problemas mas abrumadores y que mas afecta a la sociedad actual.